Eslovaquia usa el euro y los pagos con tarjeta se aceptan ampliamente en Bratislava y las ciudades más grandes. Los pueblos más pequeños y los refugios de montaña pueden preferir efectivo, así que lleva algo cuando vayas a los Altos Tatras o al campo. Bratislava tiene excelente transporte público con tranvías, autobuses y trolebuses, todos cubiertos por un sistema de boleto único. La capital es compacta y caminable, pero la red de transporte facilita llegar a los barrios periféricos. El inglés es común entre los eslovacos más jóvenes, aunque menos en áreas rurales.
Los pagos sin contacto funcionan en la mayoria de tiendas, restaurantes y cafes de las ciudades eslovacas. Bratislava en particular es muy amigable con tarjetas. Ten algo de efectivo para puestos de mercado, bares pequenos y estancias en refugios de montana.